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Cómo superar la cuesta de Enero con éxito

Cómo superar la cuesta de Enero con éxito

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Un año más despedimos la Navidad con lágrimas, y no precisamente porque tengamos que deshacernos de las lucecitas y los adornos que tantos momentos tiernos nos han dado. Las lágrimas vienen sobre todo porque ahora llega el baño de realidad, ese en el que sacamos la calculadora y echamos cuentas de a cuánto nos ha salido la fiesta este año. Lo ideal habría sido hacer un presupuesto y no habernos salido del guión, pero si nos estás leyendo es que el Excel no es lo tuyo.

Pero calma. Tanto si eres primerizo en cuestas de enero como si nunca has conseguido sobrellevarlas con dignidad, vamos a contarte 5 trucos – de los gordos, de los que de verdad ahorran – para que gestiones bien esos bolsillos vacíos.

Rebajas

Es la primera palabra que debes tachar de tu vocabulario. Y da igual en qué idioma lo digas, que seguro que en este terreno eres políglota.

Lo más peligroso de la cuesta de enero no es todo lo que has gastado en diciembre, que por supuesto ha dejado tu cuenta tiritando. Lo peor llega ahora. Son los chollos que pretendes comprar a golpe de tarjeta. Es esa falsa sensación de que comprando en rebajas ahorrarás una pasta. Es acabar comprando un coletero porque tenía el 60% de descuento. Tú, que tienes el pelo a lo garçon!!!

Lo mejor es que elabores un listado cuanto antes y no caigas en ninguna tentación que no estuviera escrita previamente de tu puño y letra. En él solo debes incluir cosas que necesitarás a lo largo del año y que probablemente te tocará comprar cuando ya no haya rebajas. Por ejemplo, unas sábanas que se transparentan y que sabes que en marzo morirán. ¡A por ellas! Ropa de 6 años para tu niño que solo tiene 3. Relax. Mejor saca la calculadora y verás que todavía te quedan 720 días y 4 rebajas para comprarlo.

juego de sábanas geométricas

Gastos variables

Unas cuantas facturas menos infladas de suministros pueden aligerar bastante la carga mensual de gastos. Solo se trata de ser más cuidadosos y ecológicos con el grifo o con las luces encendidas. Ya sabes que lo más recomendable es el uso del lavavajillas, una carga adecuada de lavadora y duchas breves. Y si nos fijamos en la electricidad, pues ahorrarás bastante apagando la luz cuando sales de la habitación, usando leds o revisando tu contrato de energía.

La factura del supermercado también puede ser clave mientras te recuperas del desbarajuste. Planifica las comidas y no compres nada de lo que no esté en tu lista – emplea el mismo método que con las rebajas. Así que nada de comprar el capón asado a mitad de precio solo porque al súper le sobró de la campaña de Navidad. Seguirá siendo infinitamente más caro que unos filetes de pollo, que encima de ser más sanos y naturales te ayudarán a perder los kilillos navideños.

Y cuando la cajera te pregunte que si quieres pago al contado o a crédito, tú a piñón fijo, di siempre al contado. Recuerda que los créditos son como una bola de nieve que no para de crecer y en algún momento explota.

ejemplo iluminación dormitorio

Gastos fijos

Revisa tus gastos mensuales como el teléfono o suscripciones. Contacta con los proveedores e intenta renegociar la cuota, aunque sea bajando algo las prestaciones. Así podrás recuperarte durante unos meses. Al fin y al cabo, hay gente que paga una pasta gansa por irse a un spa donde no le dejan usar el teléfono.

Suprime también tu suscripción de televisión por cable temporalmente y experimenta lo que significa ser cinéfilo disfrutando de las series y pelis de culto que tienes grabadas. Quien sabe … lo mismo acabas siendo un Potterhead* (*fan empedernido de Harry Potter).

¿Te apuntaste al gimnasio que solo pisas los lunes cuando la carga de conciencia se vuelve insoportable? Fuera suscripción. Ahora lo que se lleva es el running en grupo, al aire libre. Es DGT (divertido, ¡gratis! y trendy).

cine en casa con la familia

Gastos hormiga

Una vez reducidos los gastos más gordos, nos quedan esos otros que no superan los 10 euros. Son caprichillos que vistos de forma aislada no parecen que hagan mella en nuestra economía, pero que multiplicados por las veces que los consumes cada día son la causa más probable de que todavía no conozcas el Caribe.

Son, por ejemplo, tus paseos cada dos horas a la máquina del café o de snacks, cuando podrías llevarte de casa un piscolabis más saludable. El taxi que a veces tienes que llamar por remolonear un poco más en la cama. ¡Con lo sano que es levantarse en cuanto suena el despertador! O esas camisetas que no dejas de acumular porque Inditex se empeña en dejártelas a 3 euros, y que al final acaban siendo trapos – carísimos – para limpiar el polvo.

cafeterías con jardines

En casa

Según Eurostat, los españoles somos los que más gastamos en bares y restaurantes de Europa – un 15% de nuestros ingresos –, mientras que apenas superamos el 4% en adecentar la casa. Lo cual nos lleva a preguntarnos: ¿qué fue primero, el huevo o la gallina? ¿socializamos fuera porque nuestra casa no es Hygge o es justo al contrario?

Prueba a cambiar las tornas. Copia a los nórdicos. Sube un 1% la inversión en el equipamiento de la casa y baja un 10% el gasto en bares. ¡Eso si que va a sanear tus cuentas! Ahora estarás deseando pasar tardes de sofá y chocolate en tu precioso salón o desempolvar los juegos de mesa con tus amigos.

Además, siempre hay alternativas para dejar tu casa hecha un pincel sin gastar un dineral. Ya sabes: recicla, reutiliza y redecora. Por ejemplo, si no te gusta tu mesa de comedor, hazte con un mantel con buena caída en un tono neutro y déjalo puesto todo el tiempo – como hace el Mueble en sus reportajes. El comedor parecerá otro. O bien, apúntate a la fiebre de las plantas y cambia los cojines del sofá. Tendrás un new look fresco y económico. Reubicar y reciclar muebles también dará aires nuevos a tu casa y te dejará satisfecho para una buena temporada – al menos hasta que te recuperes, aunque si le coges el tranquillo, es posible que por fin acabes conociendo el Caribe.

ejemplo decoración salón

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