¿Ducha o Bañera? Ventajas e inconvenientes

¿Ducha o Bañera? Ventajas e inconvenientes

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Una de las decisiones más importantes al construir una casa o al comprar una nueva vivienda tiene lugar en el cuarto de baño: ¿qué preferimos, ducha o bañera? Se trata de una decisión que afecta a la decoración y también a la comodidad del día a día.

Después de decidir la que mejor encaje en nuestra nueva casa podremos pensar en la decoración del baño. En este sentido, las toallas de baño tienen un papel protagonista y es aconsejable elegirlas de colores que combinen con los muebles y el suelo.

Ventajas e inconvenientes de la ducha

Las ventajas de tener una ducha se pueden resumir en tres:

  • Ocupan poco espacio. Las duchas son ideales para cuartos de baño de tamaño reducido. Constituyen una gran ayuda para ganar en amplitud y son muy funcionales.
  • Son indicadas para personas de movilidad reducida. Las personas con dificultades de movilidad agradecen tener una ducha en casa pues suelen ser planas o con pequeños escalones para acceder a ellas. Son, sin duda, más accesibles para estos colectivos que la bañera.
  • Ayudan a la economía familiar. Esto es así porque una ducha siempre gasta menos consumo de agua que una bañera. Los expertos calculan que una ducha de una duración de cinco minutos necesita tan solo de 95 litros de agua.

En lo que respecta a los inconvenientes, tienen principalmente relación con la comodidad. Son espacios más reducidos que las bañeras y, por tanto, mucho menos cómodos.

Ventajas e inconvenientes de tener una bañera

Las ventajas de la bañera podemos enumerarlas en cuatro puntos destacados:

  • Espacio y comodidad. Hay bañeras de muy diversos tamaños pero todas tienen en común ser más espaciosas que las duchas. Las bañeras permiten darse baños relajantes de espuma, que pueden ser una maravilla después de una jornada agotadora de trabajo.
  • Son más indicadas para los niños. El baño se convierte en un momento para el juego muy agradable, en el que los más pequeños disfrutan mucho. Además, los niños de menor edad están sentados y son más seguras para ellos que una ducha.
  • La estética. Por estética e historia, no hay comparación entre una bañera y una ducha. El estilo de las bañeras ha sido tradicionalmente más clásico que las duchas pero, hoy en día, existen muchos tipos y estilos para optar por la decoración que más guste al propietario de la vivienda. Hay bañeras muy funcionales y sobrias y otras de estilo barroco y ornamentales.
  • Es una experiencia saludable. En determinadas afecciones, los médicos recomiendan los baños de agua caliente para mejorar la circulación de la sangre. Están particularmente indicados en lesiones e inflamaciones.

Pero la bañera también tiene inconvenientes: en primer lugar, no es la elección apropiada para un cuarto de baño pequeño, pues ocupará gran parte de la estancia. También supone mayor consumo de agua que la ducha, pues en llenar una bañera se pueden gastar, fácilmente, más de 200 litros. Y, por último, las personas de mayor edad o con problemas de movilidad pueden tener muchos problemas para acceder a la bañera. Son demasiado habituales las caídas y resbalones de ancianos en bañeras.

Así pues, vistos los puntos fuertes y débiles de ducha y bañera, no hay un claro ganador sino que corresponde a cada persona decidir qué opción se adapta mejor a sus necesidades.

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