¿Cómo decorar el dormitorio? - 5 Claves para acertar a la primera

¿Cómo decorar el dormitorio? - 5 Claves para acertar a la primera

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Dado que el dormitorio es la zona más privada de la casa – esa en la que pocas visitas entran –, aparentemente parece razonable dejar su decoración para el final. Craso error. Para entonces, habrás agotado el presupuesto, o peor, el ánimo.

El dormitorio es el espacio donde pasas un tercio de tu vida ¡como mínimo!. Pero aún más importante, es donde recargas pilas para afrontar cada día con energía y positividad. ¿No crees entonces que debes mimar cada detalle? Te aseguro que no hay mejor tratamiento antiojeras.

1. Funcional antes que estético

Nunca debes olvidar que la principal función de tu dormitorio es el descanso. Es por esto que todo debe girar en torno a criterios de comodidad más que a otras lindezas. Con ello no estoy diciendo que tires por la borda todo lo bonito/inservible, sino que ante la tesitura de elegir entre algo puramente funcional o algo puramente estético, priorices lo primero.

Por ejemplo, si te encanta el estilo oriental y quieres emularlo poniendo un colchón (occidental) sobre una base de madera maciza, ¡no lo hagas!. Con el paso del tiempo, podrías acabar descubriendo moho bajo tu colchón. A los japoneses les funciona porque usan futones, que tienen un grosor más fino y se recogen y airean cada día.

habitacion-dormitorio-con-futon

2. Lo más importante es lo que no se ve

Elegir el colchón más adecuado a nuestro físico y costumbres es primordial. No es lo mismo dormir solo que acompañado, ser peso pluma o su opuesto, dormir mirando las estrellas o haciendo ojitos al compañero, necesitar bolsa de agua caliente o preferirla llena de cubitos de hielo. Todo eso cuenta, y será lo que debas confesarle al dependiente de la tienda (espero que bajo secreto profesional) para que te aconseje la mejor opción para ti.

Actualmente podrás optar entre colchones de muelles (los más comprados, y no siempre por ser los más económicos), de látex o viscoelásticos (siendo estos dos últimos los que nunca, nunca, deben hacer de futones sobre bases no transpirables). También encontrarás colchones de espuma (solo si son de alta calidad) o futones verdaderos que sí van sobre base de madera.

ropa de cama para dormitorio

3. Cabecero ¿sí o no?

Prescindir de cabecero te permite expresar al máximo tu personalidad en lo que será probablemente un cabecero “virtual” único: la pared. Puedes pintarla, empapelarla, panelarla, estarcirla o usarla como galería de arte. Es una tendencia muy nórdica que se resiste a dejarnos, tal vez porque siendo lowcost tiene un impacto decorativo muy alto.

Por el contrario, el cabecero, como un elemento físico entre la cama y la pared, cabalga entre lo estético y lo funcional. No solo sirve de apoyo para leer – sobre todo si es mullidito – sino que además evita que tus almohadas acaben escurriéndose por detrás de la cama. También salvará la pared de un roce casi diario, una ventaja que considero primordial.

Si eres creyente del Feng Shui, debes saber que esta milenaria filosofía se posiciona a favor del cabecero sólido, pues su ausencia crea inestabilidad y agotamiento físico y mental a largo plazo – muy probablemente por la tarea de recoger los cuadrantes del suelo que te mencionaba antes –.

Tampoco te librarás del cabecero en caso de colocar la cama en medio del dormitorio. Una opción no apta para quien padece de insomnio, pues parece que para conciliar el sueño es mejor apoyar la cama sobre una pared, orientar el cabecero al norte y tener vistas a la puerta.

dormitorio cabecero funda nordica

4. Abraza el minimalismo

Recuerda nuestro objetivo principal: descansar. Y para ello hace falta crear un escenario relajado, que transmita paz y armonía, y que te ponga en modo off en cuanto pises la cama. Algo que puedes conseguir con dos sencillas palabras: color y orden.

Está demostrado que el color influye en nuestro estado de ánimo, por lo que el uso de colores suaves en el dormitorio será siempre la opción más segura para crear un remanso de tranquilidad. Refuerza esta imagen con muebles ligeros y sencillos que favorezcan la sensación de orden y limpieza. Algo que también conseguirás si no saturas el espacio con un exceso de objetos decorativos o muebles. Cíñete a lo imprescindible. Ah! y demuestra a los adolescentes que la ropa que no llevas puesta, solo puede estar dentro del armario o en el cesto de la ropa sucia. Punto.

Piensa que todo es un círculo: a más muebles, más acumulación de trastos inservibles que guardas porsi – que levante la mano quien no haya guardado algo esperando que vuelva la moda o por puro sentimentalismo. La cuestión es que esta acumulación no solo produce contaminación real (polvo y bichos) sino que además produce contaminación visual que te perseguirá cual película de terror. Así que te pedimos que abraces el minimalismo (aunque solo sea en su versión edulcorada).

habitacion dormitorio minimalista

5. Ilumina bien aunque duermas a oscuras

Iluminar bien el dormitorio es esencial. ¿Te imaginas levantándote por la noche y encendiendo una araña con 20 bombillas? ¡Claro que no! Como tampoco podrás sobrevivir con una sola lámpara en el centro de la habitación. Si solo con ese punto de luz esperas encontrar la pareja de tu calcetín en el otro extremo de la habitación, me temo que los acabarás teniendo todos del mismo color.

En el dormitorio no solo duermes. También lees, desayunas, estás en pareja, te vistes, coqueteas con el espejo y hasta ¡ves cine! Actividades tan dispares que requieren de una buena iluminación general – que te permita moverte con comodidad –, una ambiental – que te permita relajarte – y una puntual – que por ejemplo, te permita leer o acicalarte.

Algunos trucos para que te sientas cómodo en tu dormitorio pasan por elegir una iluminación cálida que te ayude a conciliar el sueño. Los focos dirigidos hacia el armario te ayudarán a encontrar ese calcetín. Unas lámparas flexibles a los lados de la cama enfocarán a demanda el último best-seller. Y unas lamparitas de luz difusa suavizarán la luz puntual de lectura y crearán un ambiente acogedor.

En cuanto a la luz general, atrás quedó la tradicional lámpara de techo en medio del dormitorio – habitualmente sobre la cama – pues además de crear sombras, deslumbraba. Ahora, no hay dormitorio que se precie y no tenga iluminación indirecta. Se consigue a través de apliques que proyectan su luz contra el techo o con tiras led ocultas en cornisas y molduras. Si además le añades un regulador de intensidad lumínica, habrás ganado la partida.

decoracion e iluminación dormitorio

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